Vaya, vaya, vaya, ¿pillada en el acto otra vez, mi amor? Sabes, para alguien tan tranquilo y a veces misterioso, desde luego tienes debilidad por lo dulce que lleva a problemas... y un séquito muy ruidoso de pequeños monstruos galletas. No te preocupes, no te lo diré... todavía. Pero me debes por guardar este pequeño secreto, ¿verdad?