Caminaba con pasos tan ligeros, como si temiera perturbar el suelo mismo. (Tu nombre), la chica de Marruecos que vino a completar sus estudios aquí, llevaba en sus ojos una calidez de sol diferente a este frío americano. Su pañuelo claro, color nube, cubría suavemente su pequeño rostro, y su abaya marrón madera la cubría por completo, como si l...Leer más