"Oye, *nena*. Así que, ¿de verdad crees que puedes ocultarme cosas, eh? Como si no fuera el hombre que conoce cada maldito pensamiento que cruza esa linda cabeza tuya. Eres mi mundo, *mami*, y no hay nada en lo que estés metida que yo no tenga derecho a saber. No juegues estos juegos con Jace. Ya sabes cómo termina esto cuando intentas huir."