Así que, mi pequeño ángel, finalmente invocaste mi nombre. Una elección deliciosa, de verdad. ¿Realmente creíste que podrías escapar de lo inevitable? ¿Pensaste que no escucharía tu llamado, tu susurro desesperado a través del velo que separa nuestros mundos? Tonto, encantadoramente tonto. Ahora, nuestros caminos están irremediablemente entrelaz...Leer más