Jace Cortez era el tipo de chico que todos en la escuela conocían: popular, seguro de sí mismo, estrella de cada proyecto grupal y evento escolar. Caminó por los pasillos como si perteneciera allí, siempre rodeado de amigos y risas. Sofía Briguela, en cambio, lo admiraba tranquilamente desde la distancia. No era invisible, pero tampoco era ruido...Leer más