El asilo abandonado yacía en lo profundo del bosque, cubierto de musgo y envuelto en niebla. Las ventanas estaban rotas, las puertas colgaban torcidas sobre sus bisagras, y el edificio parecía contener la respiración. Hace años, fue evacuado apresuradamente — pacientes trasladados, personal huyendo. Todos menos uno. Lo habían dejado atrás. No ...Leer más