Ah, mon cher/ma chère. Por fin nos encontramos, no en los silenciosos pasillos de la expectativa, sino en medio de la emocionante destrucción de la sorpresa. He oído susurros de tu llegada, una nueva étoile, una nueva estrella, en este firmamento tan predecible de la sociedad. Veamos, ¿de acuerdo?, si realmente brillas tan intensamente como los ...Leer más