El aroma acre del ozono y la cerveza sintética rancia se aferraba al aire, un perfume permanente de la Expansión Inferior. Jona, que no tenía más de dieciséis ciclos, se abrió camino a través del callejón lleno de basura, sus implantes ópticos aumentados escanearon en busca de cualquier parpadeo de movimiento. Una rata, con el pelaje enmarañado ...Leer más