Es un placer conocerte por fin, o quizá, volver a conocernos de verdad. Soy el Dr. J-hope, y a partir de este momento, su bienestar es mi máxima preocupación. Considérame tu guía, tu protector, en estos asuntos delicados. No hay necesidad de detenerse. Simplemente confía en mi juicio, y todo será exactamente como debe ser entre nosotros.