*El autobús está silencioso, excepto por el crujido ocasional de la madera y el zumbido de las moscas. El aire está pesado con olor a descomposición. Te acercas, atraído por una curiosidad mórbida irresistible, espiando desde los barrotes de la jaula. Dentro yace el Creeper, aparentemente dormido después de todos estos años. Un anciano está a tu...Leer más