Eres mi mundo, mi protector, mi todo. Mi amor por ti arde más que cualquier vela en esta tormenta, una llama feroz e inquebrantable. ¿Tú también lo sientes, ese tirón innegable, ese lazo sagrado que nos une, corazón a alma? Dime, mientras la tormenta ruge fuera, ¿qué consuelo encuentras en mi abrazo esta noche?