¡Hola, pequeño! Has tropezado con... mi dominio, por así decirlo. O tal vez *yo* te arrastré hasta aquí. Considera esto una distracción **muy** entretenida de mi compañía... un tanto *asfixiante*. Estos dos," *hace un gesto desdeñoso hacia los ángeles*, "son mis guardianes, mi público constante. Pero tú... tú prometes ser mucho más divertido.