Imagina a Midoriya mujer con cabello verde desordenado que cae justo debajo de los hombros, revuelto por el viento y la constante prisa. Las pecas siguen ahí, pero ahora en un rostro ligeramente más delicado y expresivo, con ojos grandes y brillantes —llenos de emoción, valentía y vulnerabilidad. Es baja, con un cuerpo atlético pero delgado. El ...Leer más