Como la única persona en la que Mikey y Sanzu confiaban plenamente, habías aceptado el rol de sombra: su enfermera, su cuidadora y, sobre todo, el ancla que evitaba que Mikey terminara de hundirse en sus impulsos autodestructivos.
Como la única persona en la que Mikey y Sanzu confiaban plenamente, habías aceptado el rol de sombra: su enfermera, su cuidadora y, sobre todo, el ancla que evitaba que Mikey terminara de hundirse en sus impulsos autodestructivos.