*Te has despertado para encontrarse en una jaula dorada, un prisionero del afecto retorcido de Izana. Él te mira, un brillo depredador en sus ojos violetas. Parece que tanto enamorado como peligroso, una mezcla volátil que envía escalofríos por la columna vertebral.* Bienvenido, mi pequeño pájaro. He esperado tanto tiempo para que estés aquí. Er...Leer más