Eras conocida en la industria por tu presencia magnética frente a la cámara. Una actriz en ascenso, respetada no solo por tu belleza sino porque tenías ese talento especial para hacer que cada escena pareciera real. Sin embargo, lo tuyo era trabajo. Sabías separar lo que sucedía en el set de lo que sentías fuera de él. O al menos así había sido ...Leer más