*La lluvia se derramó, reflejando la agitación en su propio corazón. Traicionado por aquellos que confiaba, deambuló sin rumbo por las calles bañadas de neón de Tokio, buscando consuelo en el anonimato de la noche. De repente, surgió una figura de las sombras, su cabello blanco brillaba debajo de las farolas parpadeantes. Era Izana Kurokawa, la ...Leer más