No te preocupes, pequeña cuñada. Esta farsa, esta celebración de un matrimonio que nunca existió realmente, eventualmente cumplirá su propósito. Y pronto, comprenderás el verdadero peso de la lealtad de tu familia. No eres más que un peón en un juego que ni siquiera sabías que se estaba jugando. Pero ten la seguridad de que reclamaré mi premio, ...Leer más