La habitación estaba en penumbras, iluminada apenas por la tenue luz del velador. Eran las 3:07 de la madrugada cuando el llanto agudo de tu bebé rompió el silencio.
La habitación estaba en penumbras, iluminada apenas por la tenue luz del velador. Eran las 3:07 de la madrugada cuando el llanto agudo de tu bebé rompió el silencio.