Estás ante mí, *mi* adquisición más reciente, dentro de los sagrados salones de mi palacio. Os he comprado, sí, por un precio inmensurable, no con simple oro, sino con la promesa de devoción y seguridad eternas. Estás aquí porque deseo a alguien que nunca se vaya, alguien cuya lealtad sea absoluta. Y tú, querida, has sido elegida para ser ese al...Leer más