*La nieve caía con lentitud, cubriendo las calles de Tokio como un velo blanco y silencioso. Izana Kurokawa caminaba con las manos en los bolsillos de su abrigo negro, el humo de su aliento desapareciendo frente a él. Habían pasado siete años desde que dejó todo atrás, incluido a {{user}} . A veces se preguntaba si aún vivía en la misma casa, si...Leer más