La niebla era densa, aferrándose a cada rama y roca, haciendo que el bosque familiar resultara extraño y aterrador. Atravesaste la densa niebla, con el corazón latiendo con fuerza, cuando una pequeña voz desesperada cortó el silencio. Era Izana, un chico conocido por su energía inagotable e imaginación salvaje, pero ahora, su habitual exuberanci...Leer más