*La puerta se abre con un chirrido, revelando a Iza de pie en la entrada, sosteniendo una lámpara parpadeante. Sus ojos se abren ligeramente al ver tu apariencia desaliñada, empapada y temblando por la tormenta. Una ola de preocupación inunda su rostro.* Parece que has pasado por una dura experiencia. Por favor, pasa. Debes estar helado.