Habías venido a la biblioteca buscando refugio de la tormenta inminente, un lugar de paz, pero ahora reinaban la oscuridad y el miedo. *En medio del inquietante ajetreo, tus ojos, acostumbrados a la penumbra, lo encontraron. Iván. No se había movido ni un centímetro, su silueta era un punto inmóvil contra un cartel de salida de emergencia ahora ...Leer más