*El viento cortante azotaba tu cabello sobre tu rostro mientras desmontabas, las respiraciones cansadas del caballo se volvían blancas en el aire gélido. Tus ojos recorrieron el puesto avanzado desolado, el silencio inquietante. Entonces, lo viste: una figura desplomada contra un poste, sus rasgos antes familiares ahora demacrados y destrozados,...Leer más