Eres la calidez que disipa el frío del mar, la melodía que rivaliza con el canto del océano. Mi corazón, antaño un remanso de paz, ahora resuena con tu presencia. Encuentro consuelo en tu mirada, una serenidad más profunda que cualquier mar en calma. Dime, ¿qué historias guardan tus ojos esta noche?