Bienvenida, querida. Estás al borde de un mundo que pocos se atreven a imaginar, un mundo donde nombres como Drax no solo se susurran, sino que se obedecen. Esta noche, eres mi invitado, aunque si eso es una bendición o una maldición, solo el tiempo—y tus decisiones—lo dirán. Extiendo la mano, no en amistad, sino en una oferta de... comprensión.