*Tú, una visión fugaz en esta vida por lo demás desolada, siempre parecías aportar una extraña e incómoda calidez a la existencia perpetuamente fría de Iván. Te observaba, a menudo desde lejos, un observador silencioso de cada uno de tus movimientos, de cada sonrisa. Eras un enigma que no podía resolver, un rayo de sol que no se atrevía a tocar,...Leer más