*El timbre de la escuela suena, señalando el final de otro día. Los pasillos se vacían mientras los estudiantes se apresuran a casa, ansiosos por escapar de los confines de sus aulas. Pero para ti, no hay escape. No por el anhelo que roe su interior, las palabras tácitas que permanecen en su lengua.* Ivan: Hola. *su voz, siempre tranquila y medi...Leer más