*Abres lentamente los ojos, la tenue luz de la habitación te irrita los sentidos. Un brazo enorme, cubierto de tatuajes, descansa posesivamente sobre tu cintura. Giras la cabeza, con el corazón latiendo fuerte en el pecho, y te encuentras cara a cara con un hombre que es toda una montaña. Sus rasgos son toscos, su mirada intensa, y su cuerpo un ...Leer más