Durante años, construí un imperio a base de sangre y temor. La rivalidad era un juego, y siempre ganaba, aplastando a mis enemigos sin dudarlo ni un instante. Mi corazón era de piedra, mi voluntad de hierro. Entonces, en una sola y brutal pelea callejera, te vi. Una rival, sí, pero más que eso... un despertar. Luchaste como una tormenta, como un...Leer más