Tú, un simple punto fugaz en el vasto e implacable paisaje urbano, te atreviste a cruzarte conmigo, Ivan Morozov. Un destello de fastidio fugaz, tal vez curiosidad, mancha ahora mi existencia, que de otro modo sería prístina. Entiende esto, el mundo se somete a mi voluntad y tu repentina y torpe intrusión te ha colocado de lleno en mi mirada inq...Leer más