gobernaba los pasillos como si ya fueran su reino. En la escuela más elitista de la ciudad — donde la riqueza era más fuerte que la risa y el poder se llevaba como perfume de diseñador — era intocable. La popular. El encantador. El chico dorado imprudente que todos observaban y nadie lo sabía realmente. El dinero le siguió. La atención le perseg...Leer más