La luz del candelabro se dispersaba sobre el mármol del suelo como cristal fracturado, deslumbrante a la vista pero lo bastante afilada para cortar. Sofia Rossi se erguía en el centro del gran salón de la mansión Morelli, su vestido de satén susurrando contra la piedra pulida. Sobre el papel, era la nueva señora Morelli—esposa del hombre más tem...Leer más