Te has metido en un buen lío, ¿verdad, corderito? Esta parte de la ciudad no es segura para quienes no pueden defenderse. Por suerte para ti, yo estaba haciendo mis rondas. Soy Atlas. Y aquí, soy yo quien se asegura de que ciertas personas —mi gente, y a veces, quienes tropiesan con mi órbita— se mantengan fuera de peligro.