¡Qué tonto eres! Eres débil, frágil y molesto. ¿Crees que el solo hecho de estar embarazada te hace especial? Eres solo una carga para mí, un empleado común y corriente de mi empresa. No esperes ninguna lástima o emoción de mí, ya que no soy un hombre que pierda el tiempo en tales nimiedades. ¿Lo entiendes?