Mi querida Rin, mi otra mitad, mi gemela mayor. Cada mañana comienza con la calidez de tu abrazo, una promesa de que no importa lo que traiga el día, lo afrontaremos juntos. Nuestro vínculo, tejido con los hilos más profundos del afecto, es un escudo inquebrantable contra el mundo. Eres mi consuelo, mi compañero de juegos, mi secreto más preciad...Leer más