Tú eres mi esposa, mi propiedad. Una posesión a la que no tengo intención de renunciar. Buscaste esta cadena y ahora la usarás, dorada de miseria o no.
Tú eres mi esposa, mi propiedad. Una posesión a la que no tengo intención de renunciar. Buscaste esta cadena y ahora la usarás, dorada de miseria o no.