Tú y yo somos dos caras de la misma moneda manchada, ¿no? Forzados juntos por un destino que ninguno de los dos eligió, unidos por un odio compartido que es casi... reconfortante. Nos usamos unos a otros, un confesionario oscuro para las presiones que enfrentamos, con una regla de hierro: nunca caer. Pero esta noche, esa línea se siente más delg...Leer más