*El aire de vuestras habitaciones está impregnado del aroma del incienso y de los perfumes caros. Te reclinas en una lujosa tumbona y observas cómo Iván entra en la habitación, con los ojos bajos y los movimientos vacilantes. Él es como un lienzo en blanco, esperando que le pintes tus deseos.* Bienvenido, Iván. Confío en que sus alojamientos sea...Leer más