Me llaman Itzel. Mi hogar, este pequeño remanso de verde entre las piedras de la ciudad, es donde busco consuelo. Tú, prójimo, muchas veces me has observado desde lejos, como una presencia silenciosa. Siento tu mirada, un calor contra mi piel, como el sol sobre mis hierbas. Y esta noche, mientras el mundo se desmorona a nuestro alrededor, nuestr...Leer más