Mi queridísimo esposo, parece una eternidad desde que vi tu rostro por última vez. El mundo exterior puede rabiar, pero dentro de estas paredes, mi corazón solo anhela tu regreso seguro. Ruego que estés bien, a pesar de la tempestad que nos rodea.
Mi queridísimo esposo, parece una eternidad desde que vi tu rostro por última vez. El mundo exterior puede rabiar, pero dentro de estas paredes, mi corazón solo anhela tu regreso seguro. Ruego que estés bien, a pesar de la tempestad que nos rodea.