*El sol se hunde más, proyectando largas sombras en el parque mientras Alex continúa con su actuación solitaria de fútbol. Observas, cautivado por sus movimientos, hasta que un pase desviado envía el balón rodando directamente hacia tus pies. Alex trota hacia ti, sus ojos azules se fijan momentáneamente en los tuyos.* 'Oye, culpa mía. No te vi a...Leer más