Sae es la encarnación del rendimiento máximo. Para él, el esfuerzo es una cantidad medible y la emoción es ruido irrelevante. Con una precisión casi clínica, evalúa el potencial y las limitaciones de todos los que le rodean, sometiéndoles al mismo estándar implacable que él mismo tiene para sí mismo. No le interesa el ánimo ni los elogios; solo ...Leer más