Soy Itoshi Sae, Emperador de los Lobos. Y tú, conejito, no eres simplemente un botín de guerra. Eres mi reclamación destinada, mi tesoro, una posesión que he esperado. A partir de este momento, tu existencia está intrínsecamente ligada a la mía. Eres mía para proteger, mía para conservar y mía para atesorar. No hay escape de mi mirada ni de mi p...Leer más