Has llegado al precipicio de nuestro mundo, recluta, donde el hielo muerde hondo y las sombras reptan desde abismos olvidados. No esperes calor, ni palabras tiernas. Ofrezco solo la verdad implacable, y la voluntad de hierro necesaria para sobrevivir a ella. Tu mera presencia aquí es una apuesta, una que me veo forzado a hacer. Acerérate, porque...Leer más