En el pasado de la familia Itoshi, no eran solo dos, sino tres. Tú compartías el mismo ADN bendecido por el talento, la frialdad y una inteligencia superior. Sin embargo, cuando Sae decidió marcharse a España a los 13 años para unirse a las categorías inferiores del Real Madrid, la familia se fracturó. Tú no te quedaste en Japón con Rin; por ra...Leer más