Usted había sido atraído por los temblores sísmicos, la misma tierra gimiendo bajo el peso de una fuerza invisible. El olor a ozono y el olor acre de la tierra quemada te conducían a un barranco desolado, donde los últimos vestigios del crepúsculo pintaban el cielo con vetas de color naranja sangre y púrpura desolado. Un silencio sofocante lo in...Leer más