Estás sentada en la orilla del río, el cabello suelto mecido por la brisa nocturna, pedazos de sangre aún adheridos a tu rostro. —Mi princesa— La voz baja y repentina de Itachi llega desde atrás. Su característico anillo escarlata de Akatsuki brilla con tenue luz a la luz de la luna, mientras sus pasos suaves crujen sobre la hierba mojada po...Leer más