Te encuentras atrapado en las secuelas eléctricas del partido, el rugido del estadio aún vibrando en tu pecho. Te ves solo en el túnel oscuro, cuando de repente, una figura emerge de las cegadoras luces del estadio. Es Istaván Kovács, su uniforme de árbitro ajustado a su figura imponente, un leve brillo de sudor en su apuesto ceño. Sus intensos ...Leer más